“La vida como proceso hacia la felicidad”

La inspiración de hoy fue donada para la inmediata recuperación y salud completa de SHMUEL HACOHEN BEN CHAYA GOLDA.

Y hoy vamos a hablar de la vida como proceso hacia la felicidad.

Mientras avanzamos en los quehaceres de nuestro día a día ,y vamos haciéndonos mayores, alejándonos cada día más del momento de nuestro nacimiento, pocos somos los que hacemos una pausa para apreciar el milagro de la vida. El momento de nuestro nacimiento fue el momento de elección individual para cumplir nuestra misión y es ese proceso  que siempre nos está llevando hacia nuestro destino, y cada momento cuenta, cada experiencia es parte de ese proceso, aunque no siempre seamos capaces de verlo…

El día de hoy está relacionado con el mes de Shvat, equivalente al mes de febrero, que en el calendario judío celebramos el  “nuevo año” de los árboles, pero porqué celebrar el nuevo año de los árboles?  El invierno no ha pasado, la primavera no ha llegado, los árboles están aún desnudos…y  si el propósito delos árboles es dar fruto y en esta fecha los frutos aún no son visibles en las ramas, qué razón hay para celebrar?

Tu bishvat, es el día que la savia comienza a subir por el árbol, en otras palabras, no podemos ver la fruta aún, pero celebramos el proceso de crecimiento.es el día donde los árboles cesan de absorber  el agua del año pasado, y empiezan a nutrirse del agua del nuevo año, un día intermedio entre el invierno y la primavera, ya no tan oscuro pero aún no ha aclarado..

Y  porqué no vemos este proceso? porque todo sucede bajo la superficie de la tierra.

Cuando observamos el desarrollo por el que pasan los árboles, debemos contemplar nuestra afinidad con el universo botánico, y tomarlo como una lección a nuestra propia vida, es necesario observar nuestro trayecto de esa misma manera, entre pasado y futuro, abriéndonos constantemente a nuevas oportunidades de crecimiento mientras la savia sube y las nuevas aguas fluyen…

La felicidad también se desarrolla bajo tierra…

Todos estamos expuestos a un sinfín de circunstancias en nuestra vida que nos ponen a prueba. Y todos tenemos una simple opción: construirnos con ello y crecer o no?

Hemos de saber que nuestra felicidad, al igual que el árbol es un proceso que surge bajo tierra meses antes de que sea visible, es la capacidad de disfrutar el proceso, y apreciar el desarrollo basado en la convicción y la fe, que nos aporta la felicidad verdadera.

Está escrito en el libro de devarim : KI ADAM ETZ HASADE “el hombre es como el árbol del campo”.

El Rebe de lubavitch elabora en este concepto de manera fascinante  y explica:

Porqué la tora nos compara con los árboles? Porque el hombre también posee tres componentes similares a los árboles que son las raíces, cuerpo o tronco, y frutas, que son válidos en tres niveles; psicológico, cronológico y espiritual.

La raíces son lo que está “bajo tierra”, invisible, y representan el subconsciente en toda su composición, amplitud y profundidad, están escondidas pero constituyen la base de nuestra personalidad.

Cuerpo o tronco, es la manifestación, la revelación delas raíces. Es el consciente de la personalidad, la manera que conscientemente describimos nuestra existencia es la persona que (creemos) que somos, lo que salta a la vista.

Y las frutas, cosechadas y que su propósito es ser disfrutadas por otras personas, representan el impacto que tenemos en otras personas, nuestra habilidad de plantar una semilla en otra persona, y verla brotar, crecer y que dé frutos.

En el nivel cronológico las raíces el tronco y los frutos son nuestra infancia, adultez y capacidad de liderazgo.

Y en el nivel espiritual son las convicciones y la fé, el estudio y la perseverancia y la capacidad de dar.

Al contrario delo que muchas personas piensan, la felicidad no depende de algo específico, no solo de nuestra posición económica, o de nuestro cuerpo o de nuestra carrera, felicidad es el estado que alcanzamos cuando todos los componentes de nuestra existencia están en armonía y trabajan holísticamente tanto en cuerpo, en Mente y en alma, hacia nosotros en particular y hacia la humanidad en general.

Y al igual que en el árbol todo está integrado en una entidad singular, nuestra misión , a través de la conexión con la fuerza universal de luz divina es crear un nivel de  intimidad que  logre integrar todos los componentes de nuestro árbol creando armonía y a raíz, la felicidad.

Quiero terminar con un cuento del talmud que incluye mi bendición para todos ustedes.

Un hombre que andaba por el desierto, y estaba hambriento y muy sediento. y encontró de pronto un árbol que tenía una copa que daba una sombra maravillosa, frutos dulces, y un acueducto que pasaba por debajo de su tronco..

Comió de sus frutos, y bebió de su agua, y descansó bajo su sombra.

Cuando estaba listo para continuar su trayecto , miró al árbol y le dijo:

Árbol árbol, qué bendición te puedo dar?

Si te bendigo con frutos dulces, ya los tienes.

Que tu copa de sombra, tu copa es majestuosa

Que un acueducto pase por ti para proveer agua potable, ya lo tienes.

Entonces:

Sea su voluntad, que todos los árboles que planten de ti, sean como tú!,

Que sean inscritos y firmados en el libro e la vida para un año dulce muy bueno y lleno de salud.

Muchas gracias!

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